Madrid se prepara para un nuevo punto caliente en su mapa del lujo, la vida social y el poder. Se llama Vega Members Club y promete revolucionar el concepto de club privado en la capital. La idea lleva el sello de Mabel Hospitality, la firma creada por Manuel Campos Guallar y Cristiano Ronaldo, a la que se suma Íñigo Onieva como socio ejecutivo.


Lo que proponen estos tres nombres es algo más que un sitio para tomar un cóctel bonito o tener una reunión de negocios entre sillones de terciopelo. Vega Members Club estará localizado en la Milla de Oro de Madrid, en la calle Lagasca 88, con la intención de convertirse en el lugar donde se cruzan las agendas más potentes de la ciudad. Aquí se hablará de proyectos millonarios, sí, pero también se brindará por la vida con copas de vino bien elegidas y cócteles de autor que prometen dar que hablar.
Un club donde el lujo se mezcla con el descaro
Porque Vega no es solo un espacio elegante. Es una declaración de intenciones. Una forma de vivir Madrid sin filtros ni postureo, pero con la garantía de que la privacidad —y la exclusividad— están más que aseguradas.
Nada de móviles, nada de fotos: lo que pasa en Vega, se queda en Vega. Y eso, en una era en la que todo se sube a redes, ya es un lujo en sí mismo.



El diseño del club lleva la firma de Lázaro Rosa-Violán, uno de los interioristas más codiciados del planeta. Sus casi 1.000 metros cuadrados de superficie y techos de cuatro metros de altura son el escenario perfecto para un nuevo tipo de sociabilidad: la que mezcla negocio, placer y celebración con un gusto exquisito. Un espacio pensado tanto para cerrar acuerdos importantes como para celebrar que la vida —y la noche— siguen siendo los mejores motivos para reunirse.
De día se trabaja. De noche se celebra.
Durante el día, Vega será el refugio perfecto para empresarios, creativos y emprendedores que buscan un entorno sofisticado donde reunirse, trabajar o presentar proyectos. Contará con salas de reuniones, lounges privados, una sala de podcast y espacios individuales para quienes necesitan concentración sin perder estilo.
Pero cuando cae la tarde… la historia cambia. El espacio se transforma, las luces bajan y el ambiente se llena de ese magnetismo tan madrileño donde los planes se improvisan y las copas se alargan. Vega será también un templo del tardeo y la coctelería de autor, donde el networking se confunde con la seducción y las conversaciones se alargan hasta altas horas.



Tres conceptos gastronómicos para comerse Madrid
Uno de los pilares del club será su oferta gastronómica, que promete estar a la altura del hype. Tres propuestas muy diferentes pero con un hilo común: el gusto por lo auténtico y la excelencia en cada plato.
- Casa Vega, un bistró contemporáneo que sigue la estela del éxito de Casa Salesas.
- Vega, su versión más sofisticada y gastronómica, para quienes buscan experiencias de alto nivel.
- Y Totó, un restaurante italiano de espíritu clásico, con la calidez y el sabor que solo Italia puede ofrecer.
Además, los socios podrán disfrutar de The Wine Club, un espacio reservado para quienes saben que una buena botella puede abrir más puertas que una tarjeta de visita. Los miembros fundadores incluso podrán tener su propia cava privada, con experiencias enológicas exclusivas que prometen ser uno de los grandes atractivos de la casa.
Un club pensado para quienes lo tienen todo, excepto tiempo
Vega no busca ser el típico club elitista de puertas cerradas y miradas altivas. Su modelo de membresía será flexible y global, pensado para perfiles que se mueven entre ciudades y proyectos. Empresarios, financieros, creativos, intelectuales, emprendedores… todos tienen cabida, siempre que compartan una misma filosofía: la de disfrutar del lujo sin perder la autenticidad.
La admisión no será automática, claro. Los interesados deberán presentar su solicitud a través de la web vegamembersclub.com y contar con la recomendación de dos miembros actuales. Solo entonces, el Comité de Admisiones decidirá si están listos para formar parte del club más codiciado de la capital.
Madrid entra en la liga de los grandes
Con Vega, Madrid se suma a la lista de ciudades como Londres o Nueva York, donde los members clubs son parte esencial del tejido cultural y empresarial. Pero con un sello muy propio: esa mezcla de elegancia y descaro que solo los madrileños saben manejar.
Cristiano Ronaldo aporta el músculo y la proyección internacional; Manuel Campos Guallar, la visión estratégica y el know-how de Mabel Hospitality; e Íñigo Onieva, la chispa social, el carisma y la conexión con la escena más vibrante de la ciudad.
