ELIE SAAB y H&M unen fuerzas en una de las colaboraciones de moda más inesperadas de 2026. La colección llegará el 22 de octubre y, más allá del despliegue femenino asociado históricamente a la maison libanesa, su propuesta masculina merece una mirada propia.
Sastrería negra, cuero, tejidos satinados y un monograma casi secreto construyen un guardarropa que traslada los códigos de la casa a un territorio mucho más relajado.

ELIE SAAB x H&M también habla en masculino
El nombre de Elie Saab permanece inevitablemente asociado a la alta costura, a los vestidos construidos para la alfombra roja y a una determinada idea de glamour que el diseñador ha desarrollado desde que fundó su maison en Beirut en 1982. La colaboración con H&M, sin embargo, permite observar esos códigos desde una perspectiva diferente. La colección masculina ELIE SAAB x H&M prescinde del espectáculo para concentrarse en las proporciones, las materias y una paleta prácticamente nocturna, convirtiendo algunos de los elementos más reconocibles de la casa en prendas pensadas para funcionar fuera del contexto de la ceremonia.
El resultado no intenta trasladar literalmente la alta costura al guardarropa masculino. Hay algo bastante más interesante en la manera en la que la colección alterna una sastrería de hombros precisos con camisetas de algodón, cazadoras de cuero y conjuntos fluidos. El negro domina, pero no actúa como un uniforme: cambia según la superficie sobre la que aparece y se vuelve mate en una camiseta, profundo en el traje o ligeramente brillante cuando entra en juego el jacquard.

La sastrería como centro de la colección masculina de ELIE SAAB x H&M
La pieza que mejor resume esta aproximación es probablemente el traje negro cruzado. La chaqueta presenta solapas amplias de acabado satinado, cintura marcada y una construcción limpia que conserva cierta memoria del esmoquin sin quedar limitada al código de noche. Combinada con una camisa blanca abierta y un pequeño pañuelo estampado alrededor del cuello, la propuesta abandona deliberadamente la rigidez de la etiqueta y entra en un terreno de elegancia contemporánea que resulta mucho más interesante precisamente por esa falta de solemnidad.
También importa la silueta. Los pantalones caen amplios y largos sobre el zapato, mientras la parte superior mantiene una arquitectura más controlada. Esa tensión entre estructura y fluidez atraviesa buena parte del vestuario masculino y conecta con una conversación que lleva varias temporadas presente en la moda: el regreso de una elegancia masculina menos normativa, capaz de recuperar códigos clásicos sin reproducir necesariamente las reglas con las que fueron concebidos.

Cuero, negro y volumen: el lado más urbano de ELIE SAAB
La chaqueta de cuero introduce otra lectura. Voluminosa, con hombros relajados, cuello alto y cintura ligeramente recogida, tiene algo de cazadora heredada de finales de los ochenta y principios de los noventa, aunque la limpieza del estilismo elimina cualquier tentación nostálgica demasiado evidente. Llevada sobre una camiseta negra y pantalones de sastrería, funciona precisamente por el contraste entre una prenda tradicionalmente asociada a una masculinidad más física y un guardarropa mucho más pulido.
En el cuero aparece además uno de los detalles más discretos de la colaboración: el monograma de ELIE SAAB, grabado casi como una firma sobre la superficie. El mismo motivo reaparece en otras prendas, pero su utilización resulta especialmente eficaz cuando apenas se percibe. Frente a la logomanía que durante años convirtió las colaboraciones entre diseñador y gran distribución en ejercicios de reconocimiento inmediato, aquí el branding puede permanecer en segundo plano.

Del traje a la camiseta: un guardarropa completo
La colección encuentra también espacio para prendas aparentemente sencillas. Una camiseta negra de corte relajado, con bolsillo y monograma tonal, se combina con pantalones de pinzas de cintura alta y zapatos negros. Es quizá uno de los looks que mejor explica el planteamiento general: piezas reconocibles, pocos elementos y una atención particular a cómo las proporciones transforman prendas que, consideradas por separado, pertenecen al vocabulario más elemental del armario masculino.
En el extremo contrario aparece el conjunto de camisa y pantalón realizado en un tejido oscuro de acabado satinado y dibujo prácticamente imperceptible. Su construcción recuerda a la ropa de noche y al pijama masculino, aunque llevado con un pañuelo estrecho al cuello adquiere una sofisticación deliberadamente ambigua. El interés está en esa capacidad para moverse entre categorías: formal y relajado, masculino y delicado, noche y día, sin necesidad de convertir ninguna de esas tensiones en el argumento explícito de la colección.

El pañuelo, el detalle que cambia el conjunto
Entre tanta oscuridad, uno de los recursos de styling más efectivos es también uno de los más pequeños. El pañuelo estampado anudado al cuello acompaña tanto la sastrería como las prendas más fluidas y aporta una cierta actitud setentera sin transformar los looks en ejercicios retro. Es un gesto sencillo que introduce dibujo, movimiento y una dosis medida de ornamentación dentro de una colección masculina que, comparada con el imaginario habitualmente asociado a ELIE SAAB, resulta sorprendentemente contenida.
Esa contención es precisamente uno de sus mayores aciertos. El universo de la maison está presente, pero se manifiesta mediante el tacto de los materiales, el brillo controlado de una solapa, el jacquard que solo aparece cuando cambia la luz o un símbolo bordado en negro sobre negro. ELIE SAAB x H&M para hombre entiende el lujo más como una cuestión de acabado y actitud que como acumulación decorativa.
Cuándo sale ELIE SAAB x H&M
La colección ELIE SAAB x H&M se pondrá a la venta el 22 de octubre de 2026 en tiendas seleccionadas y en la tienda online de H&M. La colaboración incluirá moda femenina, masculina y accesorios, aunque la propuesta para hombre tiene suficiente identidad para existir al margen del resto del lanzamiento.
Para una casa construida alrededor de algunos de los códigos más exuberantes de la alta costura contemporánea, quizá lo más revelador sea comprobar lo bien que funciona su lenguaje cuando baja el volumen. La sastrería, el cuero, las superficies satinadas y el monograma permanecen, pero lo hacen dentro de un armario que podría pasar de una cena a una noche en la ciudad sin necesidad de explicar de dónde procede.