Vaya por delante que para sobrevivir a una noche de excesos lo mejor es ser precavido. Y no, no nos referimos a controlarse, se trata de hacer una ingesta de grasas lo bastante fuerte como para que el estómago pueda protegerse ante la que le viene encima.

Pizza, burguer,… lo mejor antes de una noche loca es atiborrarse de comida rica en grasas. No te preocupes por las calorías… todo indica que van a quedar bien quemadas antes de que te metas en la cama.

Una vez superado el momento del “amanecer” al más puro estilo #WalkingDead (ya sabes de lo que hablamos) lo mejor es dirigirse a la cocina (como se pueda) y encomendarse al coctail que va a salvar tu vida: Virgin Mary.

¿Como se prepara? Aquí tienes la receta definitiva:

• 15 cc Jugo de limón
• 1 toque de Salsa de Tabasco
• 125 cc Jugo de Tomate
• Pimienta Fresca (a poder ser recién molida) y sal

Coge un vaso ancho y llénalo de hielo (hasta arriba, igual que anoche con los GinTonics). A continuación echa el zumo de limón y el toque de tabasco. La vitamina C va a ayudar a que tu hígado se recupere metabolizando más rápido todo lo que le metiste anoche. El tabasco le dará un punto energético y de picante que te ayudará a espabilar antes.

A continuación vierte el zumo de tomáte (dentro del vaso, por favor). Este zumo ayudará a que tu cuerpo elimine antes el alcohol, por su consistencia llenará tu estómago y lo protegerá y sus vitaminas y minerales te ayudarán a sobreponerte.

Termina moliendo un poco de pimienta fresca sobre el vaso y añade una pizca de sal. Esto no tiene ningún efecto milagroso pero barrerá de tu boca ese saborcillo a destilería americana que tiene.

Ahora… a bebértelo. Disfruta de tu Virgin Mary, pégate una buena ducha (de agua caliente y acabando con un chorro de agua fria por todo el cuerpo) y escoge algún restaurante para tomarte el brunch. TE QUEDARÁS COMO NUEVO.

 

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