Gamberro y su Air Pizza: el panipuri inspirado en la mejor pizza de Verona que revoluciona Zaragoza (y necesitamos en Madrid)

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Hay pizzas. Y luego está la Air Pizza de Gamberro.

Lo que en apariencia podría parecer un guiño divertido a Italia es, en realidad, una declaración de intenciones. En el universo de Gamberro, uno de los restaurantes más personales de Zaragoza (1 Sol Repsol y presencia en Guía Michelin), nada es literal. Todo tiene una historia detrás.

Y esta empieza en Verona.

De Verona a Zaragoza: el origen de la Air Pizza

El chef Franchesko Vera viajó dos veces a Italia en momentos clave de su carrera. En uno de esos viajes descubrió el trabajo de Renato Bosco, considerado uno de los grandes maestros pizzeros del país. Allí probó el célebre Aria di Pane: una masa etérea, esponjosa, casi aérea, coronada como una Margarita elevada a otro nivel.

Esa textura se le quedó grabada.

Años después, ya con Gamberro consolidado como uno de los restaurantes más creativos de Zaragoza, Vera decidió reinterpretarla. Pero hacerlo tal cual no tenía sentido. Tenía que haber giro.

Y lo hubo.

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Qué es la Air Pizza de Gamberro

La Air Pizza no es una pizza convencional. Es un panipuri suflado, inspirado en el pan indio frito, que se infla hasta adquirir una estructura ligera y crujiente. Después se tuesta con soplete para emular el acabado de un horno de leña.

Dentro, el equilibrio:

  • Salsa de tomate clásica
  • Stracciatella de burrata
  • Crema de parmesano de 24 meses
  • Una loncha de porchetta
  • Hoja fresca de albahaca

Es un bocado que se come de una vez. Crujido inicial, explosión cremosa después. Técnica y juego.

Y sí, es uno de los pocos platos inamovibles de su menú degustación de 17 pases (80 euros). Eso en Gamberro no es casualidad. Es casi una excepción.

Una pizza que no quiere parecer pizza

Lo interesante de esta propuesta es que no compite con la mejor pizzería italiana de Madrid. No intenta ser napolitana. No busca ortodoxia.

Es una reinterpretación contemporánea de la pizza, pensada desde la alta cocina.

La vajilla, además, está diseñada por el propio restaurante en impresión 3D, emulando las icónicas cajas americanas de pizza. Un detalle que convierte el plato en experiencia completa. Hay ironía. Hay memoria colectiva. Y hay técnica.

Gamberro: creatividad sin red

Hablar de Gamberro es hablar de riesgo medido. De una cocina que no se acomoda. Franchesko Vera ha construido un espacio donde cada pase busca un giro inesperado. Donde la comodidad no existe.

La Air Pizza resume esa filosofía: homenaje, pero con identidad propia.

No es nostalgia italiana. Es reinterpretación emocional.

Por qué la Air Pizza se ha convertido en icono

En una ciudad saturada de aperturas y conceptos clónicos, la Air Pizza de Gamberro destaca porque no responde a una tendencia. Responde a una obsesión: la textura perfecta.

Ese recuerdo de Verona transformado en un panipuri insuflado demuestra algo importante en la gastronomía: la innovación no siempre significa complicación. A veces es cambiar la forma sin alterar el alma.

Y ahí está la clave.

Crujiente por fuera. Etérea por dentro. Técnica francesa y memoria italiana. Una pizza que no es pizza. Y por eso funciona la Air Pizza de Gamberro.