Varios metros separan el nuevo lago artificial de Gianluca Vacchi y los arcos del porche de su mansión, ubicada en el corazón de Bolonia. Desde el borde del agua, esperamos a que su equipo traiga un sillón, para realizar algunas de las fotos que componen esta editorial. El oído de Vacchi está con nosotros, ataviado con una bata de terciopelo en la que nos ha recibido en su casa durante esta mañana nublada de septiembre. Pero sus ojos reposan lejos, sobre su equipo, que agarra el sillón para montarlo en un pequeño carrito de golf y traerlo hasta donde estamos.
“Hay que estar siempre despierto”, dice en un perfecto español, sobre la forma más eficaz de cargar el mueble de piel negra y traerlo hacia la orilla del lago. Quizás es esa la actitud, la de estar siempre despierto, la que ha llevado al magnate a conquistar todos los sueños que se ha propuesto hasta el momento. Gianluca Vacchi es, sin duda, una de esas personas que siempre lo está, y aunque maneje grandes negocios y sea un fenómeno internacional en redes sociales, presta atención a cada detalle, buscando la eficiencia de forma continua.

Gianluca Vacchi en uno de los salones de su mansión en Bolonia
Empresario, influencer, celebrity y músico, el italiano se define, sobre todas las cosas, como emprendedor, porque más que un trabajo, para el italiano es una una actitud y una forma de vida; la única que conoce desde sus dieciocho años y con la que surfea las oportunidades que se le presentan en la vida en sus diferentes fases, o como el mismo dice, sus “varias vidas”. Hablamos con Vacchi de sueños, disciplina, redes sociales, éxitos, y con su permiso, también de miedos.

Entrevista con Gianluca Vacchi
Sin duda eres una persona polifacética; eres empresario, influencer, DJ, deportista, tienes tu propia bebida energética… Con una trayectoria así, la primera pregunta no puede ser otra que la de qué querías ser cuando eras pequeño
El sueño de qué ser de mayor ha cambiado muchas veces. Creo que mi mayor característica es esa, la de cambiar y evolucionar aceptando que los objetivos cambian en la vida. De joven quise ser deportista de élite, y lo fui con 17 años, como campeón de esquí en Italia y en séptima posición del campeonato mundial. Luego me di cuenta de que los negocios familiares no iban muy bien, así que a los 18 me apuré para meterme ahí y dar aire nuevo y perspectivas diferentes. Mi predisposición natural es la de ser hombre de negocios, porque en cada pequeña cosa veo la oportunidad de hacer negocio, me gusta y me divierte. El primero lo hice con 24 años y un banquero que me dio confianza y me concedió cinco veces lo que tenía mi padre.

Echando la vista atrás y con todos esos sueños cumplidos, ¿qué consejo le darías a ese Gianluca de 18 años que empezaba su andadura?
Le diría que no tuviera tanta vergüenza, fui muy tímido, y la timidez te quita momentos importantes, pero en eso también se aprende, y yo soy la prueba de que se puede cambiar. Le diría que aprovechara más la presencia de sus padres, y creo que nada más, porque cada vez que he tenido que tomar un riesgo, lo he hecho sin ningún miedo.




Te dedicaste a los negocios hasta los 46 años, cuando entraste en redes sociales y te convertiste en un fenómeno viral a nivel internacional. El mundo de los negocios es cerrado y a veces prejuicioso, ¿cómo llevaste dar ese salto?
Ahora me consideran un icono del marketing personal, pero mucha gente no me ha tomado en serio. Cuando empecé a hacer bailes en redes sociales, de forma extravagante y con el mensaje de vivir tu vida como quieres, tuve muchísimas críticas, pero a mí me daba totalmente igual. Yo quería cambiar mi vida, estaba cansado de los negocios, aunque siguiera al frente de ellos, delegando algunas cosas. Llegó un momento en el que pensé: ‘si quiero vivir otra vida, ahora es el momento, o se me va a hacer muy tarde’. Ahí empecé a estudiar cómo estaba cambiando el mundo y la comunicación, y entendí que las redes eran un fenómeno sin marcha atrás, eran entretenimiento y plataforma de dialogo a la vez. Me tiré de lleno, entendiendo muy bien que debía hacer algo diferente a lo que se hacía en ese momento. Hacía bailes, chistes sobre mí mismo… Fue un éxito mundial. Quien te dice que no sabe qué hizo Gianluca Vacchi en las redes sociales, te está mintiendo.
