Con más de 400 millones de reproducciones de sus canciones en YouTube y amado y odiado a partes iguales. La polémica le acompaña en casi todo lo que hace pero, fiel a su criterio, sigue creando música con las temáticas y letras que le nacen. Una vía de escape a la vida en sociedad, eso es el arte para él, en la que cabe hablar de drogas, sexo explícito y cualquier tema que provoque reacciones. Y las consigue.

Kidd Keo llega a MADMENMAG presentando Yonkiland. Una webserie de animación cuyo nombre deja poco lugar a la imaginación, hecha junto al creador del mítico Cálico Electrónico, una de las pioneras en las webseries de animación de nuestro país. Casi dos millones de reproducciones de un primer episodio, El colega del parque, en el que Kidd Keo aparece como un personaje más en una rocambolesca búsqueda de estupefacientes junto a Don Ramón y Perchita. Un trio que viene con Parental Advisory incluído.

Entrevistamos a Kidd Keo

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¿Dónde te pillo? ¿En qué andas?

Voy a desayunar ahora.

A las 12 a.m. Buena hora.

Porque me levanto tarde. Espera un momento. (¿Me pones un café con leche y huevos revueltos. De los míos, si.)

Café con leche y huevos revueltos, el desayuno que me pido en los hoteles.

Yo vivo como de hotel todos los días.

No te queda otra, la música lleva por esa vida.

Al final te adaptas. Pero bueno, este desayuno siempre me ha gustado. De campeones.

¿Qué tal el recibimiento de Yonkiland? ¿Buen feedback de la gente?

Es una invención bastante curiosa que nos ha salido y estoy muy contento con ella, la verdad. Todo es positivo realmente. No ha habido un feedback malo, al contrario. Todo el mundo preguntando por el siguiente capítulo. Saqué unas carcasas el otro día y lo han reventado. Como que muy agradecido el público. Hacía falta algo así.

Me ha gustado la vuelta a los comienzos de las webseries de animación. Cálico Electrónico, casi nada.

(Risas) Claro, así lo soñé yo.

¿Cómo surgió hacer esta serie con ellos?

Pues tío porque soy muy muy fan de ellos. Desde pequeñito. Cálico Electrónico me ha criado, como quien dice. Durante la cuarentena volví a verlo y dije “Esto hay que recuperarlo”. En su momento triunfó pero cuando salió no pegaba tan fuerte internet como ahora y no ha trascendido por eso. No podía ser. Me gusta tanto a nivel personal como empresarial. A nivel personal porque si de pequeño me llegan a decir que iba a poder hacer algo así con ellos hubiera flipado. Un sueño de niño pequeño, real. Podía haber sido Dragon Ball Z pero, yo que sé, Cálico Electrónico era de aquí y es algo con lo que me sentía identificado y darle un toque actual mola para los niños de ahora. ¿Sabes? Es la calle.

Tú le has dado el punto Yonkiland, el nombre lo dice.

Puntito 2021. La serie es dentro de ese universo pero otro rollo. Don Ramón y Perchita, dos de los personajes de Cálico pero en una aventura distinta. Necesitan actualizar un poco su bolsillo mágico de drogas y a la vez actualizarse en la vida, porque es como si los diez años que han pasado desde que terminó la serie se lo hubieran pasado en el sofá fumando petas. Ahora yo entro como un personaje más. No quería hacer una serie para mí como dándome importancia. Quería formar parte del universo de Cálico Electrónico con la esencia que tenía.


No quería hacer una serie para mí como dándome importancia. Quería formar parte del universo de Cálico Electrónico con la esencia que tenía.


Como dices en la serie los personajes van buscando drogas por distintos lugares para llenar ese bolsillo mágico y he visto que en tu web, además, vendes cannabis. ¿Esto de la apología del consumo no te ha generado nunca problemas?

Si, me genera problemas a nivel de lo de siempre. La gente. Pero vamos a ver ¿Van a descubrir las drogas ahora? ¿Sabes lo que quiero decir? No creo que haga más apología que la que pueda hacer cualquier otra serie o película que hable del tema. No sé porqué parece que yo tenga más responsabilidad que el resto. Lo he sentido a veces. Son dibujos animados por algo. Me pegan una paliza y a los dos segundos tengo la cara bien porque es ficción…

Sigue leyendo la entrevista con Kidd Keo en la página 2.