Mad Cool 2025: resumen y mejores momentos de una edición épica en Madrid

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Pasan los años, pero hay cosas que no cambian: Madrid vibra cada verano con uno de los festivales más potentes del planeta. Y en su octava edición, Mad Cool 2025 no solo ha cumplido con las expectativas, sino que ha vuelto a demostrar por qué es uno de los eventos más esperados del año.

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Tres jornadas (más un BRUNCH ELECTRÓNICO para los más resistentes) que han reunido a más de 150.000 personas bajo el cielo de Villaverde para celebrar la música en todas sus formas. Desde el rock más puro hasta el pop más emotivo, pasando por el indie, la electrónica, el punk o la psicodelia. Aquí va un repaso, sin spoilers, pero con mucha emoción.

JUEVES: MUSE, IGGY Y UN ARRANQUE BRUTAL

Con 49.127 asistentes y una energía eléctrica desde primera hora, la jornada inaugural de Mad Cool 2025 arrancó fuerte. El cartel ya prometía, con nombres como Muse, Iggy Pop, Weezer y Leon Bridges, pero la realidad superó las expectativas. Matt Bellamy y los suyos volvieron a Madrid con una misión clara: superar su mítico concierto de 2022. ¿Lo lograron? Pues sí. Histeria colectiva con “Hysteria”, confeti, fuego y un repertorio de hits que dejó a todo el mundo sin aliento.

Mientras tanto, en el escenario Orange, el gran Iggy Pop demostró por qué sigue siendo el alma punk del planeta. A sus 77 años, la “iguana” se comió el escenario con la misma rabia y carisma que hace décadas. Weezer puso el broche al día repasando su “Blue Album” con una nostalgia bien medida y Gracie Abrams conquistó a los más sensibles justo en el momento perfecto: el atardecer.

Los escenarios secundarios también ofrecieron joyitas imperdibles: Blondshell abrió el escenario OUIGO con su potente indie-rock, seguida de la vibra buenrollera de Royel Otis, y un cierre de altura con The Wombats desatando el pogo con “Moving to New York”.

Para los que prefieren beats a guitarras, The Loop Iberdrola fue un refugio dorado. Desde la británica Hannah Wants hasta la reina The Blessed Madonna, cada DJ supo cómo mantener la pista ardiendo. El italiano Argy cerró la noche con un set que fue pura gasolina.

Y ojo a los talentos emergentes que brillaron en los escenarios Mahou: Alessi Rose, NSQK, Jerub, Kingfishr y los ganadores del DJ Talent, Lecouple Sound, demostraron que el futuro suena de maravilla.

Entre los grandes momentos del festival, no podemos pasar por alto la espectacular activación de Mahou en colaboración con El juego del calamar. La zona Vibra Mahou se transformó, tres veces al día, en un auténtico terreno de juego donde 200 afortunados por tanda se convertían en participantes de retos inspirados en la famosa serie coreana. Desde la versión festivalera del “Luz verde, luz roja” hasta una batalla de baile final con DJ Nano como maestro de ceremonias, la experiencia fue puro entretenimiento. Más allá de los premios, lo que se respiraba era ese entusiasmo colectivo que convierte un festival en algo inolvidable. Porque en Mad Cool, además de buena música, también hay espacio para jugar, reír y compartir momentos únicos con una Mahou bien fría en la mano.

VIERNES: DE BENSON BOONE A ALANIS , UNA MONTAÑA RUSA EMOCIONAL

El segundo día fue otro maratón de emociones, con 49.782 personas entregadas desde el primer minuto. La jornada empezó fuerte con Benson Boone, que abrió el escenario principal como si llevase toda la vida haciéndolo. Entre saltos, acrobacias y su hit “Beautiful Things”, se ganó al público sin despeinarse.

Uno de los momentazos del día fue sin duda el regreso de Alanis Morissette a Madrid después de 17 años. Atardecer, “Ironic”, “You Oughta Know” y una voz que sigue emocionando como el primer día. El combo perfecto para el subidón emocional.

La noche fue para los veteranos: Nine Inch Nails subieron la intensidad al máximo y Trent Reznor demostró por qué sigue siendo un icono. “Closer”, “Piggy” y “Hurt” fueron los himnos que marcaron un show crudo y poderoso.

Noah Kahan debutó en Madrid con un concierto de esos que tocan el alma, mientras que Jet devolvió el rock clásico a lo grande y Kaiser Chiefs sacaron todo su arsenal de hits británicos. Para cerrar, Foster The People encendieron el escenario OUIGO con su indie alternativo tan característico.

En la electrónica, TSHA, Miss Monique y Mathame fueron los encargados de elevar la experiencia sensorial en The Loop. Cada set fue una historia distinta, pero todas con un mismo final: piernas doloridas de tanto bailar.

Y por supuesto, más talento emergente en los escenarios Mahou: desde el punk acelerado de Bad Nerves hasta la dulzura de Almost Monday, la jornada fue una oda a la diversidad sonora.

SÁBADO: ARDE BOGOTÁ, OLIVIA Y UN FINAL LEGENDARIO

El cierre del festival fue directamente de película. Con 50.000 personas listas para darlo todo, la última jornada de Mad Cool 2025 fue un desfile de estrellas y momentazos. The Teskey Brothers y Finneas calentaron motores hasta que llegó la locura colectiva: Thirty Seconds To Mars desató el frenesí con un Jared Leto en modo superestrella. “Kings and Queens” y “This Is War” hicieron retumbar todo el recinto.

Una de las sorpresas más intensas del sábado vino de la mano de Arde Bogotá, que saltaron al escenario como auténticos torbellinos. Fue su única parada festivalera en Madrid este año, y vaya si lo dieron todo: la banda murciana se metió al público en el bolsillo desde el primer acorde, con una descarga de energía contagiosa y himnos rabiosos que reverberaron entre el público. Cada riff, cada grito y cada coro se fundieron en una explosión sonora a la que se apuntaron miles de voces. Fue uno de esos momentos que te hacen recordar por qué esto de los festivales mola tanto: pura pasión en estado salvaje.

Pero si hubo un nombre que dominó la noche, fue el de Olivia Rodrigo. Apareció desde un andamio con megáfono en mano y a partir de ahí todo fue un torbellino. “Vampire”, “Driver License”, “Good 4 U”… un concierto de estrella consagrada, con alma de fan y actitud de rockera total.

El cierre de lujo vino con Justice, que ofrecieron un show espectacular, tanto en sonido como en iluminación. Un final a la altura del festival, que dejó a todos con ganas de más (y deseando que no se acabara).

En el escenario OUIGO, también hubo joyas para los que querían un cierre alternativo: Girl In Red y su rollo teen de serie noventera, St. Vincent y su rock elegante, y un broche indie de la mano de Bloc Party, repasando himnos como “Banquet” o “This Modern Love”.

Y para los fieles de la electrónica, Chloe Caillet y Salute en The Loop Iberdrola aseguraron que el desenlace fuera a ritmo de house y techno bien selecto. El último beat no se hizo esperar.

UN HUB DE ARTE, MÚSICA Y DIVERSIDAD

Más allá del cartel, Mad Cool sigue apostando por ser mucho más que un festival. Este año, el Punto de Apoyo estuvo presente en cada jornada gracias al trabajo de asociaciones como Aspacia, Apoyo Positivo, Fundación Eddy-G o Imagina Más, ofreciendo un espacio seguro y necesario para quienes lo necesitaban. Una iniciativa aplaudida por todo el público.

Y como siempre, el agradecimiento desde la organización no se hizo esperar. Desde los cuerpos de seguridad, limpieza y servicios públicos, hasta los patrocinadores y artistas, todo ha funcionado como un engranaje bien engrasado. Pero sobre todo, el gran protagonista de Mad Cool es su público: ese que lo da todo en cada canción, en cada salto, en cada abrazo.

¿Y AHORA QUÉ?

Mad Cool 2025 se despide por todo lo alto, pero ya se empieza a sentir el “¿y el año que viene qué?”. Con una edición tan sólida, tan cuidada y tan memorable, lo difícil será superarse. Pero si algo hemos aprendido de este festival, es que siempre hay una sorpresa más esperándonos.

Hasta el próximo Mad Cool. Que no tarde mucho, por favor.