Nos respondes desde Sevilla, un lugar especial para ti, tu carrera siempre ha estado marcada por la ciudad y por el Betis, al que volviste. ¿Qué es eso que siempre te hace volver?
Desde que jugaba en el Barcelona B y me enfrentaba al Betis, ya fuera en primera o en segunda división, siempre que venía notaba que había algo especial. La pasión con la que se vive el fútbol aquí es muy grande. Recuerdo mi primer partido como bético en nuestro estadio, y cómo sonaba el himno a cappella cantado por toda la afición…Cómo viven el fútbol y cómo me hacen sentirme es algo completamente especial.
Total look PEDRO DEL HIERRO




Mudarte a otro país o ciudad y dejar toda tu vida atrás son constantes en el mundo del fútbol. Es un paso grande, ¿cómo se gestiona eso?
Es verdad que, en el fútbol, no hay una estabilidad muy permanente en el tiempo. Los jugadores vamos de país en país y de equipo en equipo, con todo lo que conlleva; mover a las familias, a los hijos si los tienes… Puedes estar bien en una ciudad y que te toque moverte. Yo he estado solo en cuatro equipos, y más de siete años en el Betis. Cuando me tocó volver, para mí fue muy fácil, porque sentí que volvía a casa. Aquí he encontrado un clima, una cultura y una forma de vivir y de ser con la que me siento identificado.









¿Y qué aprendiste de esas etapas fuera?
Sobre todo, la importancia de la adaptabilidad. La vida es adaptarse o morir, y en ese aspecto me he trabajado muchísimo. A nivel mental llevo haciéndolo desde los 17 años, cuando empecé con mi coach, Dani, con el que siempre he hablado de este tema. Es muy importante preguntar mucho, y conocer la importancia de la adaptación desde el primer momento en el que pisas un país. Cuando estuve en Alemania o en Turquía hacía todo lo posible por aprender esas palabras que te hacen poder comunicarte bien, tanto en el terreno de juego como fuera, en la vida diaria. Entender un idioma de esa forma te ayuda también a comprender cómo es el sentir de los aficionados, de la gente, del club…. Para mí, eso ha hecho que haya cuajado de buena forma en los sitios en los que he estado.





En el fútbol tenéis cerca mucha gente experta que analiza vuestra trayectoria y proyección, casi de forma continua. ¿En algún momento han ido por sitios diferentes tus perspectivas y las de las de los demás?
O estas muy centrado y enfocado en tu día a día y en cuidarte las 24 horas, o la élite te acaba escupiendo. He tenido muchos compañeros con un talento excepcional y prestaciones físicas y técnicas muy buenas que no han llegado a primera, o han estado solamente un año o dos. Ahí es clave también la importancia de tener una buena autoestima y un punto de ego, aunque controlado, sin dejar que te posea, y poder lidiar con él para tener confianza sin ser confiado. Siempre he dicho que para que la gente confíe en ti, primero tienes que confiar tú en ti mismo, sabiendo lo que puedes llegar a dar, sin bajar un peldaño. Son quince años en primera división, y siento que más allá de los altibajos que he podido tener, he mantenido un equilibrio con el que estoy contento.
