¿Y cómo ha sido cruzar esa línea de stunt a actor? ¿Has tenido que derribar algún muro para que te vean más allá de esta faceta?

Muchas veces, trabajando como actor se refieren a mi como stunt, pero no pasa nada, y de hecho, es algo que me gusta, porque sigo siéndolo. Supongo que, en algún punto, para los actores eres el stunt y para los stunts no eres un especialista, porque vas haciendo cosas de menos riesgo. Aunque yo sigo pegándome unas palizas increíbles, porque me encanta.

¿Y cómo lo compaginas? Te has roto las dos piernas, la mano, varios dedos…Son lesiones durísimas que son parte de la cotidianidad de ser especialista, pero no sé si arriesgarte a esas lesiones puede condicionarte de cara a un papel como actor. ¿Tienes alguna línea roja que antes no tuvieras?

Quizás algún atropello, porque depende en parte del conductor y puede ser más peligroso. No sabes hacia qué lado vas a ir, depende de muchísimos factores… Una caída de escaleras todavía lo hago, porque depende bastante de mí y puedo tener el control.

Estás muy expuesto a situaciones límites a nivel de seguridad, aunque haya una parte coreografiada, existen muchos agentes externos que son peligrosos, ¿no?

Claro, siempre hay un factor externo en el que puedes ‘pillar’ y darte algún golpe no previsto. A veces se te puede ir de las manos, pero nadie quiere trabajar con descontrol, sino con alguien que de el 100% sin hacer barbaridades ni descontrolarse, porque un stunt tiene que trabajar el día siguiente. Puedes tener un accidente, obvio, pero una cosa es esa, y otra hacer las cosas sin conciencia y sin cuidado. Todo lo que hacemos es muy medido. Siempre hay un margen de accidentes, pero como en todas las profesiones.

Como actor necesitas estar concentrado y en el momento presente para para que el texto sea creíble, pero enfrentarte a una escena peligrosa demanda otro tipo de tensión¿Qué hay en tu cabeza en ese momento?

Pensar la acción: repasarla muy bien en la cabeza, para poder ir controlando la situación en todo momento. Yo estoy muy concentrado y voy pensando los pasos a seguir para saber qué movimientos hacer cuando escuche ‘acción’, y que así parezcan descontrolados, que es lo más importante de esta profesión, que la gente piense que todo es real. No hay caídas o peleas perfectamente hechas, y si lo estás viendo así, es que porque algo falla. Como stunt, tengo que vendértelo sin que te des cuenta de que está perfectamente estudiado.


Abrigo BOSS
Camisa YVES SAINT LAURENT
Pantalón BOSS


Me decías que seguirás trabajando de stunt porque es algo que te apasiona. ¿Genera adicción esa adrenalina?

Supongo que sí, aunque seguiré ahí porque es algo que realmente me gusta, porque si fuera por un tema de adrenalina podría ir a saltar desde un paracaídas. Amo trabajar de stunt, porque puedes tener el control sobre tu cuerpo y hacer cosas increíbles con él. La gente lo ve y alucina. Me gusta ver en qué puedo convertir mi cuerpo. A todo el mundo le gusta ver gente habilidosa de todo tipo; un deportista, un bailarín… Cuando ves algo profesionalizado es increíble.

Para tener esa habilidad se necesita mucha técnica, pero también muchísimo trabajo físico de base. Si estás rodando como actor, que son muchas horas, tampoco puedes dejar estos entrenamientos atrás por no oxidarte

Yo sigo entrenando siempre. Ahora, que hemos estado rodando ‘Carta blanca’, los lunes, martes y jueves entrenaba muay thai al acabar, y miércoles y viernes hacía pesas. Me da igual estar reventado, voy igualmente. Obvio que me permito días; si noto que no estoy bien y puedo lesionarme, no voy, pero se diferenciar bastante bien cuando mi cuerpo está al borde de la lesión. Y si estoy bien, voy, aunque sea rechinando los dientes.

Y si tienes lesiones, ¿cómo convives con ellas?

Estudiando otras cosas. El cine es tan amplio que me gusta aprender de todo. Cuando me rompí la rodilla la última vez, me puse a estudiar sobre planos, objetivos, cámaras…Para conocer todo lo que envuelve el cine. Cuanto más grande sea tu campo de visión en el cine, mejor vas a poder trabajar, compaginarte con los departamentos y equipos, ayudar a tus compañeros…

O sea que no le tienes ningún tipo de miedo a las lesiones

Me da miedo estar sentado en un trabajo que no me guste diez horas al día, no romperme las piernas. Sigo teniendo libertad absoluta, porque el que pone los limites soy yo. Ya no trabajo solo de stunt, también de actor, y no me quiero hacer daño. Son las dos profesiones que tengo y busco el camino de poder hacerlas de una forma muy segura durante todo el tiempo que pueda. No puedes dejarte llevar por el orgullo de querer hacer la escena más bestia de acción, porque no te puedes partir las piernas.

Si te llegara un papel intimista, que esté alejado de la acción y te exigiera casi una pausa en el mundo de la preparación física, ¿lo cogerías?

Me vendría perfecto y me encantaría, además. No soy dependiente de nada. En realidad, he hecho muy poca acción, de hecho, no he hecho ningún protagonista de acción en España. El día en que lo haga, me gustará mucho, pero yo sé trabajar sin acción y con acción, y me encantan ambas cosas y las disfruto un montón.

Tienes clarísimo que no vas elegir bando entre stunt y actor

Sí (se ríe). Cuando me llaman como actor paro como especialista, y si tengo que hacer un protagonista veo cómo lo gestiono, pero mi idea es mezclar ambos registros en un papel que pueda combinar las dos cosas, y también como actor.

Empezaste con quince años, ¿qué había en tu cabeza para querer algo tan específico como ser especialista? ¿Tenías algún referente?

No lo pensé, era lo que quería hacer, y lo hice. Cuando quieres algo, hay que ir a por ello, y si no sale, ya verás entonces qué es lo que haces. Tengo muchos referentes, como Jakie Chan, que creo que lo es para todas las generaciones. Para mí, es el coach del mundo stunt y el mejor fighter y coreógrafo que hay. Es un genio, de esos que nace uno cada cien años.

¿Y qué te gustaría hacer ahora si pudieras elegir?

Como actor, un Stanley Kowalski, y como stunt un 300 o un Gladiator

Sigue habiendo gente de la vieja escuela que lleva regular que una persona pueda dedicarse a varias cosas

A mí eso me parece una soberana gilipollez. Para mí, el intrusismo laboral se mide por el talento. Que un cantante sin experiencia como actor se meta a una serie y lo haga genial no es intrusismo, está trabajando bien y ha sacado algo bien hecho adelante. Ha probado suerte y se le ha dado bien, pensar mal sería envidia más que otra cosa. Cuando se pone a alguien en un lugar por ser quien es sin tener talento, eso ya es otra cosa. Pero mientras hagas bien el trabajo, da igual de donde vengas. Al final, las etiquetas limitan.