Federico García Lorca nunca tuvo un funeral. Tampoco existe una tumba a la que acudir para recordarlo. Noventa años después de su asesinato, esa ausencia sigue formando parte de la relación entre el poeta y Granada, la ciudad en la que nació y a la que permanece inevitablemente unido.
Del 15 al 18 de octubre de 2026, Granada convertirá esa ausencia en una gran obra colectiva con Réquiem por Lorca, un proyecto que ocupará durante cuatro días algunos de sus espacios más emblemáticos y reunirá música, poesía, danza, performance y artes vivas para construir, simbólicamente, la despedida que nunca pudo celebrarse.
No será una recreación histórica ni un homenaje convencional. Concebido por Maral Kekejian y Pep Olona por invitación de la Fundación Federico García Lorca, el proyecto plantea la ciudad entera como escenario de una única obra dividida en cuatro actos. Doce localizaciones —entre ellas el Museo Casa de los Tiros, el Corral del Carbón, La Madraza, la Catedral de Granada, la Plaza de las Pasiegas, el Centro Federico García Lorca o el Carmen de los Mártires— construirán una suerte de cartografía lorquiana por la que pasarán medio centenar de artistas y colectivos.
Un réquiem escrito sobre Granada
La estructura parte de Rosa de la muerte, un caligrama realizado por Lorca en 1934 cuyos cuatro versos —“agua para tu amor, tierra para tu alma, fuego para tu ceniza y aire para tu boca”— articulan cada una de las jornadas. El agua será el llanto; la tierra, las raíces y la pérdida; el fuego, el recuerdo y la despedida; y el aire, la liberación después del duelo.
Esa estructura permite que Réquiem por Lorca funcione menos como una sucesión de actuaciones que como una obra extendida durante cuatro días. Las campanas de Granada anunciarán cada acto y el público irá desplazándose por la ciudad mientras poesía, música y cuerpo construyen diferentes aproximaciones a la memoria del escritor.
La elección de los espacios tampoco es secundaria. Lorca vuelve a Granada no a través de un monumento, sino ocupando temporalmente sus calles, edificios históricos, plazas e instituciones culturales. La ciudad deja así de funcionar como simple contexto biográfico para convertirse en una parte activa de la pieza.

AUTORRETRATO
FEDERICO GARCÍA LORCA
De Rocío Márquez a Soleá Morente: Lorca leído desde el presente
Uno de los mayores aciertos del proyecto está precisamente en no intentar reconstruir el universo artístico de Lorca desde la nostalgia. La programación reúne creadores de generaciones y disciplinas diferentes para utilizar su obra como material contemporáneo.
Rocío Márquez abrirá el recorrido con AY, una acción sonora y performativa construida alrededor del “ay” lorquiano y el quejío que podrá escucharse en el Museo Casa de los Tiros. Esa primera jornada terminará en el Centro Federico García Lorca con La Llorera, creada por Adriano Galante y concebida como un encuentro colectivo para cantar, con la participación de músicos de la ciudad como Soleá Morente.
El viernes llegará una de las piezas de mayor escala del programa. Guille Galván, guitarrista y letrista de Vetusta Morla, ha musicalizado Llanto por Ignacio Sánchez Mejías en una composición dividida en cuatro partes que reunirá a más de doscientas voces en la Plaza de las Pasiegas. Ángeles Toledano y Miguel García Cantera actuarán como solistas, Eric Jiménez estará a la percusión y Antonio Ruz asumirá la dirección de movimiento, junto a diferentes formaciones corales de Granada.
La relación entre tradición y creación contemporánea continúa el sábado. En el Corral del Carbón, Carmen Camacho y Rocío Márquez presentarán Re-Petición, mientras La Madraza acogerá El Cant de la Sibil·la interpretado por Mariona Sagarra y el Coro Nubah de Granada.
Lorca y Mozart dentro de la Catedral
Uno de los momentos centrales llegará la noche del sábado en la Catedral de Granada. Allí, Llanto & Réquiem colocará frente a frente dos obras separadas por más de un siglo: el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías de Lorca y el Réquiem en re menor de Mozart.
La Orquesta Ciudad de Granada y el Coro de la OCG, bajo la dirección de Lucas Macías y con Héctor Eliel Márquez en la dirección coral, interpretarán el réquiem de Mozart mientras la voz de Alberto Cortés servirá de nexo entre ambas obras.
La asociación resulta especialmente interesante porque desplaza nuevamente a Lorca fuera de una lectura estrictamente literaria. El poeta aparece aquí como parte de una reflexión mucho más amplia sobre cómo el arte intenta construir un lenguaje para la pérdida, haciendo convivir literatura, música clásica, performance y creación contemporánea dentro de uno de los espacios más simbólicos de Granada.


Más de 400 voces y las campanas de una ciudad
Hay además un elemento que recorrerá todo el proyecto: la voz colectiva. Más de 400 voces participarán a través del Coro de la Orquesta Ciudad de Granada, Coro Ciudad de Granada, Joven Coro de la OCG, Coro Nubah y la Coral Polifónica de la Basílica de San Juan de Dios.
A ellas se sumará otro sonido mucho más antiguo. Los Campaneros de Granada recuperarán durante estos días toques manuales históricos de las campanas de la ciudad. El gesto conecta el réquiem contemporáneo con una de las formas tradicionales utilizadas durante siglos para comunicar acontecimientos colectivos, desde celebraciones hasta muertes.
Precisamente las campanas tendrán un papel fundamental en el desenlace.

Enrique Morente para cerrar el duelo
El domingo 18 de octubre, después de cuatro días construidos alrededor de la pérdida, el último acto estará dedicado al aire y a la idea de liberación. Tras una lectura de poetas andaluces en el Carmen de los Mártires, Granada acogerá a las 12:30 horas Campanas por el Poeta, la pieza que cerrará definitivamente el recorrido.
Sobre la grabación Campanas por el Poeta de Enrique Morente, creada originalmente para el centenario del nacimiento de Lorca en 1998, una coreografía de humos de color diseñada para ser visible desde diferentes puntos de Granada convivirá con el sonido simultáneo de las campanas de seis templos de la ciudad. La intervención incorpora la coreografía de Cuqui Jerez, la pirotecnia de Vulcano, la estrategia urbana de Elii y la participación de los campaneros de Albaida y Granada.
Será una de esas imágenes pensadas para existir durante apenas unos minutos pero capaces de modificar temporalmente la percepción de una ciudad. Granada convertida en escenario, las campanas sonando y la voz de Enrique Morente atravesando simbólicamente el paisaje en memoria de Lorca.
Réquiem por Lorca es, además, el segundo capítulo de una trilogía iniciada en Madrid en 2024 y que concluirá en 2027 con Réquiem al exilio en la Feria del Libro en Español de Nueva York, coincidiendo con el centenario de la Generación del 27.